03- Análisis de riesgos

Para poder combatir los riesgos laborales, lo primero es identificarlos, porque si pasan desapercibidos nunca podremos actuar sobre ellos. Debemos, por lo tanto, revisar toda nuestra cadena de producción y cada uno de los puestos de trabajo para identificar todos y cada uno de los riesgos a los que están expuestos nuestros trabajadores/as.

La evaluación de riesgos es la base para una gestión activa de la seguridad y la salud en el trabajo. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales fija como obligación del empresario/a: Planificar la acción preventiva a partir de una evaluación inicial de riesgos. Esta obligación está definida en el Real Decreto 39/1997, Reglamento de los Servicios de Prevención, como un proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario/a esté en condiciones de tomar una decisión apropiada sobre las medidas preventivas que deben adoptarse para que una determinada tarea sea segura para quien la realiza, partiendo de la base de que siempre se ha de convivir con unos riesgos tolerables.

Al proceso conjunto de Evaluación del riesgo y Control del riesgo se le suele denominar Gestión del riesgo, que debe realizarlo una persona competente y que se compone de las siguientes etapas:

Análisis del riesgo: Se identifican los riesgos y se estima su magnitud sobre la probabilidad de que el peligro se materialice y las consecuencias que tendría para el trabajador/a; y, posteriormente, la Valoración del Riesgo: en función de la cual se establece un clasificación de riesgos que, cuando no son tolerables, obligan a controlarlo. 

En las evaluaciones de riesgos nos encontraremos con que existen evaluaciones de riesgos impuestas por legislación específica, que marcan los límites tolerables (ruido, vibraciones, radiaciones, etc.), por lo que requieren métodos especializados para su análisis, y la evaluación de riesgos para los que no existe marco preestablecido, no precisa de métodos especializados y se puede realizar a través de la denominada evaluación general de riesgos, que estima la severidad y la probabilidad de los daños que pudieran ocasionar los riesgos identificados.

 

UNA VEZ CLASIFICADO EL RIESGO, SE DETERMINA LA ACCIÓN A REALIZAR PARA SU CONTROL.

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